Oscilación multi-decenal del Atlántico (amo) ncar – guía de datos climáticos ltc manitowoc

La creciente influencia humana sobre el clima, principalmente a través de cambios en la composición atmosférica, produce el calentamiento global. Por lo tanto, muchas variables e índices climáticos están influenciados por los cambios climáticos asociados y cualquier análisis de varianza puede estar dominado por las tendencias recientes. Por lo tanto, es conveniente eliminar la forma de intercambiar litecoin por bitcoin en las tendencias de bittrex para examinar la variabilidad subyacente y los patrones asociados. Un enfoque ha sido ajustar una tendencia lineal a una serie de tiempo de un índice, pero este es un procedimiento gravemente defectuoso porque (i) depende de la longitud de la serie de tiempo; (ii) implica que la tendencia de litecoin a bitcoin continúa indefinidamente en el futuro y en el pasado; y (iii) no hay tal tendencia evidente en la primera parte del siglo XX. En cambio, un enfoque relativamente simple es utilizar la serie de tiempo promedio global como indicador principal del componente no estacionario, y eliminarlo de cada punto de la cuadrícula antes de realizar un análisis. Se ha demostrado que este enfoque funciona de manera efectiva utilizando los resultados del modelo, donde se conoce la causa de la no estacionariedad. Un buen ejemplo es la AMO, que se basa en un índice de SST promedio del área en el Atlántico norte de 0 a 60N (ver trenberth y shea (2006)). La PDO también se deriva de las fuentes donde la media global ha sido eliminada para la minería litecoin 2017, y se determinó el primer modo de variabilidad para 20-70N en el Pacífico Norte (ver trenberth y fasullo (2013)).

Las fluctuaciones multidecadales observadas a gran escala en la temperatura de la superficie del mar atlántico (TSM), se han referido como la oscilación multidecadal atlántica (AMO) (kerr, 2000) para enfatizar el carácter “multidecadal” de este fenómeno oceánico y para distinguirlo de la variabilidad interanual asociada a la oscilación atmosférica del Atlántico norte (NAO) (enfield et al. 2001). El índice de AMO se define como el promedio de área de las anomalías de TSM del Atlántico norte filtradas de paso bajo del fundidor de litecoin descendente para reflejar la variabilidad atlántica de baja frecuencia en escalas de tiempo superiores a una década (enfield et al., 2001; Sutton y Hodson, 2005; Knight et al 2005; ruiz-barradas et al., 2013).

El patrón de AMO (figura 2a) se deriva mediante la regresión de las anomalías de TSM en sentido descendente en el índice de AMO (figura 1) (Sutton y Hodson, 2005; Knight y otros, 2005; Ruiz-Barradas y otros, 2013). La fase de AMO positiva se corresponde con anomalías de TSM positivas en la mayor parte del Atlántico norte, con anomalías más fuertes en la región subpolar y anomalías más débiles en los trópicos (figura 2a). Las cálidas fases de la AMO se produjeron a mediados del siglo XX y la minería gratuita en las últimas décadas desde 1995, y las fases frías se produjeron a principios del siglo XX y durante 1964-1995 (figura 1). El patrón de AMO monopolar asociado con esta variabilidad multidecadal debe distinguirse del patrón de TSM tripolar inducido por el NAO en la escala de tiempo interanual (figura 2b), y, por lo tanto, invertir en litecoin o bitcoin, el patrón de AMO no debe obtenerse mediante regresión el índice de TSM promediado “sin filtrar” en la cuenca del Atlántico Norte (ver figura 2).

La AMO tiene impactos climáticos regionales y hemisféricos significativos, como la modulación de las variaciones multidecadales en la frecuencia de lluvias y sequías en EE. UU. (Enfield et al., 2001; mccabe et al. 2004), el clima de verano en América del Norte y Europa (Sutton y Hodson, 2005, 2007; predicción de precios de Sutton Litecoin 2017 y dong, 2012), actividad de huracanes en el Atlántico y precipitaciones de verano en la India / Sahel (folland et al., 1986; goldenberg et al. 2001; knight et al., 2006; zhang y delworth, 2006; latif et al., 2007), temperatura media de la superficie del hemisferio norte (zhang et al. 2007; semenov et al., 2010), y hielo marino ártico (mahajan et al. 2011; day et al. 2012; miles et al. 2014; zhang, 2015; yeager et al. 2015). Zhang y delworth (2007) encontraron que la OMA puede contribuir al patrón de oscilación decenal del pacífico (DOP) y al patrón asociado de rentabilidad de la minería de liteco del Pacífico / América del Norte (ANP) en la escala de tiempo multidecádica, y sugirió que un cambio de régimen en el Pacífico norte al cambio de 1976–77) podría ocurrir varios años después del cambio de mediados de los 90 en la OMA observada. También se ha encontrado que la AMO ha tenido una influencia sustancial en la variabilidad decenal del pacífico ecuatorial (kucharski et al. 2015) y ha modulado la variabilidad de la oscilación de El niño southern (ENOS) a baja frecuencia (dong y sutton, 2007; kang et al. 2014). Los estudios observacionales y de modelos sugieren que las variaciones multidecadales de la NAO atmosférica están moduladas por la AMO, con la fase positiva de la AMO liderando la fase negativa de la NAO de invierno por unos pocos años (gastineau y frankignoul, 2012; hodson et al. 2014). Recientes estudios de modelado de pago rápido de ltc muestran que la respuesta de NAO de invierno multidecadal simulada a la AMO puede mejorarse significativamente resolviendo la estratosfera y mejorando el acoplamiento estratosfera / troposfera (omrani et al., 2014, 2016).

A menudo se piensa que la AMO está impulsada por la variabilidad de la circulación del vuelco meridional atlántico (AMOC) (kushnir, 1994; delworth y mann, 2000; knight et al., 2005; latif et al., 2006), aunque algunos han sugerido que la AMO es impulsada principalmente por cambios en el forzamiento radiativo antropogénico (mann y emanuel, 2006 ltc finance). Se han propuesto varios enfoques para la atribución cuantitativa de la OMA a una parte antropogénica con fuerza de radiación y una parte que surge de la variabilidad natural (trenberth y shea, 2006; kravtsov y spannagle, 2008; ting et al. 2009; delsole et al. 2011; wu et al. 2011). Recientemente, se ha sugerido que los aerosoles antropogénicos son un impulsor principal de la AMO que utiliza simulaciones de modelos climáticos que incorporan efectos indirectos de aerosol (booth et al., 2012). Sin embargo, existen discrepancias importantes entre las simulaciones en booth et al. (2012) y observaciones en el contenido de calor en el océano superior del Atlántico norte, en el patrón de rentabilidad espacial de la minería de altcoins de cambios de TSM multidecadales dentro y fuera del Atlántico norte, y en la salinidad de la superficie submarina (SSS) subatlántica del Atlántico norte, debido al aerosol sobrestimado Efectos indirectos (zhang et al. 2013). Además, los efectos de los aerosoles no pueden dar cuenta de la existencia de una correlación entre las condiciones de la diferencia entre la superficie multidecadal y las variaciones de temperatura subsuperficiales observadas en la zona tropical atlántica del norte. Estas discrepancias arrojan considerables dudas sobre la afirmación de que los aerosoles impulsan la mayor parte de la AMO. Por otro lado, las huellas dactilares de AMOC independientes derivadas de la temperatura del océano subsuperficial observada indican que las variaciones anteriores de AMOC son coherentes con la AMO observada (zhang, 2007, 2008; wang y zhang, 2013), lo que aporta más pruebas de que la AMO observada rige. para los empleados del gobierno central está vinculado a las variaciones de AMOC en lugar de simplemente a un artefacto del siglo 20 de cambios en el forzamiento radiativo.

La definición del índice AMO basada en SST a menudo conduce a una comprensión incompleta de la AMO solo en términos de anomalías de SST en el Atlántico norte. En contraste, la AMO en realidad refleja una variabilidad multivariable de baja frecuencia observada en el atlántico, incluidas las variaciones correlacionadas en el subpolar del calor del atlántico norte, el contenido de sal y los flujos de calor turbulento de la superficie impulsada por el océano, así como las variaciones anticorrelacionadas en el atlántico del norte tropical. temperatura subsuperficial (zhang 2007, 2008; wang et al. 2010, robson et al. 2012; zhang et al. 2013; gulev et al. 2013; wang y zhang, 2013). Los mecanismos propuestos para la OMA deben tener en cuenta la variabilidad de baja frecuencia multivariable y coherente observada en el Atlántico, además de las variaciones de TSM del Atlántico Norte con poca frecuencia de proce lución. Es crucial usar métricas multivariadas para comprender los mecanismos que causan la AMO.

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