El fascismo violento en nicaragua y venezuela entrevista con fernando bossi q24n bitcoin code

(Venezuelanalysis.com) El internacionalista argentino Fernando Bossi tiene un compromiso de por vida con la unificación latinoamericana que se ha expresado en diversos proyectos educativos y políticos. Entre estos se encontraban los Congresos Amphictyonic del Pueblo que tuvo lugar en 2003 y 2004, que fueron una refundición del proyecto del mismo nombre de Simón Bolívar, de dos siglos de antigüedad, cuyo objetivo era forjar vínculos entre los recién formados latinoamericano repúblicas

En ambos países, las protestas violentas siguen el mismo guión, y los actores principales (e incluso el elenco) coinciden. Son las oligarquías locales, la Iglesia, los medios de comunicación a sueldo, una parte del cuerpo estudiantil y mercenarios reclutados de bandas criminales, todos conspirando y actuando de forma coordinada. Detrás de ellos, el imperialismo estadounidense seguramente estaba presente a través de sus tentáculos: ONG, medios de comunicación, cámaras empresariales, partidos de derecha y gobiernos, y así sucesivamente.

No hay duda de que el imperialismo fascismo opera tangiblemente en nuestra región, tratando de derrumbar gobiernos populares que, de una forma u otra, defiendan la soberanía y la autodeterminación de su país. Ya sea que el imperialismo intente hacerlo a través de la violencia callejera, la judicialización de la política, el bloqueo económico, el descrédito de los líderes, la corrupción planificada o incluso la intervención militar, el objetivo siempre es desgastar a los gobiernos progresistas hasta que capitulan.

En el esquema de la globalización neoliberal, no hay lugar para los gobiernos que apuntan a avanzar hacia la independencia integral, y mucho menos para aquellos que han decidido hacerlo a través del socialismo. En el caso de Venezuela, está claro que el principal objetivo del capitalismo imperialista es apropiarse de su riqueza petrolera (la mayor reserva de petróleo probada del mundo). En Nicaragua, es para evitar la creación del canal interoceánico planificado en asociación con los chinos. Por esta razón, el imperialismo necesita deshacerse de sandinistas y bolivarianos.

Quien crea que estos violento las acciones callejeras están motivadas por la falta de democracia, el abuso de derechos humanos o actos de corrupción, está cometiendo un grave error. El imperialismo fascista -que es antidemocrático, genocida y corrupto por naturaleza- solo está interesado en garantizar la continuidad y la acumulación capitalista, y para eso necesita gobiernos dóciles que faciliten esa meta. ¿O se supone que debemos creer que ahora el gobierno de Estados Unidos realmente se preocupa por la democracia o el respeto por los derechos humanos en otros países?

Aparentemente, el gobierno venezolano fue el partido ganador en su lucha con los grupos fascistas tanto en 2014 como en 2017. Sin embargo, es bien sabido que en las negociaciones que tuvieron lugar en 2014 durante el primer levantamiento fascista, la oposición (y sobre todo la burguesía) hizo importantes avances. Desde su perspectiva, ¿cuáles son los criterios para la victoria y la derrota en este tipo de confrontación, ya que sabemos que puede mantener un gobierno pero perder un proyecto político?

Durante cada proceso revolucionario, hay momentos tanto de progreso como de retrocesos. Al enfrentar al imperialismo y sus aliados, ha habido éxitos y errores por nuestra parte, pero también por parte del enemigo. Es dialéctica: hay logros y errores en ambos lados del conflicto, así como factores subjetivos y objetivos que juegan un papel decisivo. Esa es la lucha de clases, efectivamente.

Es difícil llegar a una conclusión definitiva sobre victorias o derrotas cuando hablamos de una serie de acontecimientos vertiginosos y recientes. El proceso de lucha de clases todavía está en marcha, todavía sin definición, y sin una conclusión concreta. Existe un tipo de equilibrio inestable en el que a veces el equilibrio se inclina hacia un lado y luego hacia el otro.

No creo que, en Venezuela o Nicaragua, los proyectos del Partido Socialista Unido (PSUV) o del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se reduzcan a la mera preservación del poder político. En cambio, en ambos casos han intentado implementar un proyecto de liberación nacional con una perspectiva socialista. Pero, como sabemos, esto no es fácil y depende de una gran cantidad de factores. Por ejemplo, la caída de los gobiernos populares de Brasil y Argentina ha debilitado la correlación de fuerzas en toda la región, al igual que la caída en el precio del petróleo. Además, deben tenerse en cuenta ciertas vacilaciones, vacilaciones y errores por parte de los gobiernos venezolano y nicaragüense. Sin embargo, ninguno de estos gobiernos ha capitulado, en absoluto.

La revolución venezolana, en particular, está sujeta a una feroz ofensiva imperialista. Esperamos que podamos unir fuerzas e ideas y tomar medidas concretas para desatar una poderosa contraofensiva que ponga fin a la presión contrarrevolucionaria. FSLN en una concentración solidaria por el monumento a Hugo Chávez en Managua, Nicaragua. (FSLN)

Algunos creen que los gobiernos de Daniel Ortega y Nicolás Maduro no han dado lo suficiente con las masas y su proyecto. De esa manera, han dado oportunidades y oportunidades a la oposición, que ha podido incorporar algunos elementos de las clases populares en sus bases. En su opinión, ¿cuáles son los principales errores de los gobiernos sandinista y bolivariano, y cómo deberían corregirse?

En Venezuela, sostengo que no podemos convivir con la burguesía importadora. Son la piedra angular de toda la estructura oligárquica y proimperialista que permanece intacta y a la ofensiva. Creo que es necesario nacionalizar la banca y el comercio exterior, asegurando así dos pilares del desarrollo soberano y la justicia social. Ese es mi punto de vista

Si puedo tocar un error cometido por ambos gobiernos, no es saber cómo aprovechar al máximo la unidad que existe entre las personas y el ejército. En ambos países, es de suma importancia y un elemento necesario para profundizar la revolución. Esa unidad, provocada por la realización de las ideas de Bolívar y Sandino, debe emplearse con mayor fuerza y ​​determinación. Es revelador que nuestros enemigos dirigen sus ataques: quieren romper esa unidad estratégica. Por lo tanto, cualquier paso adelante, cualquier medida que aspire a profundizar nuestra revolución, debe operar dentro del marco de esa unidad y también con la movilización permanente de la gente. Un pueblo unificado y políticamente consciente, tanto civil como militar, es lo que puede garantizar nuestra capacidad de avanzar frente a los ataques contrarrevolucionarios.

Primero, no te dejes engañar por los medios de comunicación que trabajan para el gran capital. Además, esté alerta sobre las posiciones supuestamente “izquierdistas” de algunos intelectuales de renombre que, consciente o inconscientemente, juegan en las manos de los enemigos históricos de nuestros pueblos. Comprenda que estos gobiernos populares tienen defectos y virtudes, pero que han restaurado la dignidad y la soberanía a sus respectivos países. Fundamentalmente, actúen con solidaridad y mucha honestidad y respeto tanto por el sandinismo como por el bolivarianismo, que en este momento libran una batalla difícil y heroica contra los enemigos de larga data de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos.

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