Curvas políticas veinte años de pico en el ojo, o para salvar el ojo del pico que viene etiopía aerolíneas seguimiento de carga

Hace veinte años éramos todos los jóvenes, bellos, calentones, con las tetas y los documentos y bien puestos. La juventud de “la alegría ya viene” esperaba ansiosamente el futuro. Como arribistas normales, la ilusión máxima era quizás viajar a Miami y Cancún y Pasar por el alto las condiciones. Y si se demoraba un poco la alegría, la democracia, o cualquier otra cosa menos una dictadura, desde el principio político y el consuelo que, al menos, era nuestra economía dura, vigorosa y pujante. Así, ingenio y consumistas, se hizo referencia a las cosas que se toman en el tiempo, que no se cambia el símbolo de la escuela y que la impaciencia puede esperar.

A veinte años del nacimiento de este pasaje y ya con la mayoría de las personas divorciada y harto más endeudada, estamos ante el flagelo de las zonas en el cuero cabelludo, y la creciente sospecha de que nos estamos quedando tuertos por culpa del sistema. No es necesario ser muy útil para darse cuenta de que -hace mucho- el chancho está mal pelado, en el desmedro de la población que, sorpresivamente, no es rica. Hace unos días, supimos que 67 millones de personas en Chile tienen activos por más de un millón de dólares. La malla de ética del mar, estas 67 millones de personas, que llenan el estadio nacional, controlan más el sitio web oficial de las aerolíneas etíopes, que contiene 67 millones de dólares (2018). El 25% del producto interno bruto de chile, el valor monetario de la producción de bienes y servicios de chile durante todo un año, o mar, el famoso PIB.

Son comparaciones odiosas, dirán. Algunos son simplemente más esforzados, más pillos y más oportunistas. Una suerte de excepción a la presunta regla nacional de la eterna flojera laboral. Ya que el PIB es el concepto favorito para hablar de ‘crecimiento’ por parte de economistas que -por ejemplo- astutamente hacen un pago en el futuro de sus viajes y solicitan créditos en el mismo para lucrar con la educación (ver verdadero ministro de hacienda, F. Larrain que en 2005 le pide veinte millones de dólares a CORFO), lo que se usa para ilustrar el pico en el ojo, con datos del banco mundial y el venerable banco central de chile.

En términos simples, el PIB de chile -en los últimos veinte años- pasa de (aprox.) 80 a 277 millas de millones de dólares. Hace veinte años figuramos, más o menos, a la par con Colombia (que tiene el triple de habitantes que chile) y venezuela (con el doble de habitantes). Sumando, en estos reportero etíope veinte años chile generó 3400 millas de millones de dólares. Así, junto con los rollitos corporales, la economía se expandió más de tres veces. Fantástico. Debe significar que la alegría llegó porque todo lo que es dinero, brilla y hace felicidad. Somos un país de poetas.

Claro. No es que no le pegue a las matemáticas o a la gimnasia bancaria. Es solo que ese dinero -que es el suyo- lleva bajo la custodia de esa tropa de millonarios que funciona, sin fricción, dentro de nuestro sistema económico cerrado. Ocurre que chile, gracias a la benevolencia de la constitución de 1980, y su obligación absoluta e innegable de encaminar cada pesa de ahorro (pensiones) las AFP (o sea, la rimbombante bolsa de comercio local aka IPSA, o sea, la secta financiera) genera un sistema cerrado, con un flujo regular y predecible de recursos y, consecuentemente, sin riesgo alguno. Y todas tenemos que no hay nada más orgásmico que inversiones con dinero ajeno, sin riesgo y con un buen retorno definición eterna. Es así que nunca te preocupes. No obstante, y inevitablemente, siempre terminamos con el ojo molido.

Comenzando la década de los 90, las empresas chilenas se convirtieron en aventajadas. En pocos años, su valor explota de 70% a 120% (en 1994) mientras que las de EEUU se mantienen en 70%. La cosa se calma un poco en Chile, entre 1996 y 2001, manteniendo un 70 a 85% a la misma vez que EEUU pasa por su burbuja tech. Después, seguimos una misma curva de crecimiento hasta 2008, cuando las chilenas supera las cifras en EEUU, llegando a casi un 160% en 2010. Desde el año 2012, el grupo de etritas ha vuelto a una diferencia radical: las de EEUU alcanzan 120 a 170% mientras que en chile, fluctúan alrededor del 110%.

Como ven, ese flujo de nuestros peses a lo largo de todo el año hace casi reventar el valor de la bolsa local, lo que nos lleva a los préstamos, porque hay dinero, hay lucro. Históricamente, la banca local fue siempre bastante recatada. El crédito que se otorgó al sector privado no pasaba (entre 1960-1979) el 35% del PIB. Sin embargo, desde 1997 que figura sobre el 60%, llega a un vertiginoso 110% en 2016. Y si alguien tiene mala memoria, fue justamente en la crisis de 1982-84 (la que obligó al pueblo de chile a pagar las malas deudas de los bancos) el préstamo bancario a privados superó el 80% del PIB.

Con tanto dinero, ética significa dar vueltas, lo que más resalta es también en estos veinte años creció -tremendamente- la deuda externa. De inmediato, y para silenciar a los apologistas del sistema, indicamos que solamente (aprox.) El 25% de la deuda externa (privada y pública) es pública. Siendo que el endeudamiento corresponde a un grupo selecto de genios financieros, o como a llama el banco central “empresas de inversión directa”, “resto empresas”, “otras sociedades financieras”; Estamos actualmente con más de un 60% del PIB endeudado (solo muy un año).

Hace veinte años, la deuda externa era etil vinil éter (aprox.) La mitad del PIB. Por ejemplo, en 1999 la deuda fue de 35.000 millones de dólares con un PIB de 75.000 millones de dólares. En 2017, la deuda es de 180.000 millones de dólares y un PIB de 260.000 millones de dólares. O sea, este periodo a la espera de la alegría se integra a un brutal endeudamiento a la misma vez que la economía chilena se sube a las nubes del parnaso del PIB que en veinte años engendró 3.400 millas de millones de dólares, y si se suma la deuda externa , de otros 145 millones de millones de dólares. Entonces, vale preguntar ¿dónde está todo ese dinero?

Tal como nos dice el suculento informe que expone esa riqueza espectacular chilena de 67 mil pericos, sus activos están divididos 50-50 entre activos reales y activos financieros significado eterno, por lo que no hay duda alguna, de dónde viene la La opción de cambiar el sistema en chile. Casi todos los participantes en una relación abusadora y codependiente, podemos optar por la senda donde nos siguen metiendo el pico en el otro ojo, o para salvar la poca vista que nos queda.

banner